Qué aprenden los niños en las excursiones escolares

Siempre existe un componente educativo fuerte en el corazón de los viajes escolares. Esto puede ser el estudio del idioma, la historia, la geografía, las matemáticas, otras materias escolares, o los deportes y pasatiempos. Pero, además, valoramos mucho los viajes escolares por permitir que los niños crezcan como personas y socialicen. Qué más ayudan y contribuyen los viajes escolares:
- A hacer amigos.
- Ser más tolerante consigo mismo y con los demás.
- Encontrar nuevas habilidades en uno mismo.
- Ver que la gramática no se enseña para el examen, sino para entender a otra persona y ser entendido.
- Comprenderse a uno mismo.
- Apreciar el tiempo pasado con compañeros de clase y profesores, verlos desde una nueva perspectiva, conocerlos y comprenderlos mejor.
- Aprender a conocer gente y presentarse correctamente.
- Construir relaciones con los padres.
- Aprender a combinar los estudios con otras áreas de la vida.
- Establecer objetivos alcanzables.
- Sentir que se encuentra en el lugar correcto.
- Desarrollar la curiosidad.
- Entender si estoy avanzando en la dirección correcta.
- Pasar menos tiempo en el teléfono, enfocarse en la comunicación cara a cara.
- Conocerse a uno mismo en nuevas circunstancias.
- Saber cuándo cambiar, distraerse, tomarse un descanso.
- Soñar.
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